
Estando en el noreste de Brasil, lo normal era que fuéramos a conocer uno de los lugares especiales que todavía existen, el Amazonas, habría que matizar, fuimos a tener un primer contacto, una pequeña idea de la inmensidad de la selva. En Manaus hay muchísimas, mas bien demasiadas agencias, que te ofrecen el mismo tipo de tour, es realmente difícil elegir. Nosotras elegimos un tour de tres noches, una noche en un sencillo lodge (sin luz eléctrica, duchas con agua del río y un río inmenso en el que bañarse justo enfrente), una noche en la selva (a ver, maticemos otra vez, algo no muy salvaje, para que los pobres turistas no se mueran de miedo), y una noche con una familia. www.amazonriders.com fué la agencia que elegimos.

Nuestro grupo era, como en todo el viaje, la ONU, ni mas ni menos, un paisano nuestro, una pareja eslovaca, dos quebequois, una israelí, un noruego, dos canadienses, y creo que no me dejo a nadie. Nuestro guía nos llevó a buscar cocodrilos de noche (bueno los buscaba el, mientras nosotros algo despistados sobre lo que teníamos-podíamos hacer, nos quedábamos cerca del bote). La pesca de piranhas fué desastrosa para nosotros, un festín para esos bicharracos con dientes, se comieron toda la carne, pero no picaron. Hicimos una pequeña ruta a pié para conocer un poco el medio, remedios naturales, plantas raras, tarantulas (que por suerte estaban de huelga ese día) etc, etc. La "emoçao" llegó al día siguiente, navegando por el rio, nos pilló una tormenta descomunal, con las olas pasando por encima del bote, quedamos empapados de pies a cabeza, nos tuvimos que refugiar y achicar agua del bote para poder continuar. Teníamos que pasar la noche en la selva y suerte que el guía era una especie de Mcgiver, en un plis plas, entre el, los chicos y la chica israelí (el servicio militar es obligatorio en su país para todos, y no me da vergüenza reconocer que estaba algo mas preparada para algunas cosas) montaron la estructura para las hamacas, y un fuegecito para preparar la cena y secar algo de ropa. También visitamos un pueblo de la zona, y algunos de nosotros fuimos a dormir a la casa de una gran familia (no estamos muy seguros quienes eran el padre, la madre, y si todos los niños eran hijos suyos, o si había algún vecino de visita). Ya un grupo mas reducido el último día seguimos explorando la zona, vimos a un perezoso, unos cuantos cocodrilos, monos, pájaros arboles, plantas y flores de todos los colores y mas. Pero atención, no siempre se ve todo lo que uno quiere, es una selva de verdad, no un zoo o un parque de atracciones. No tienen a los animales preparados para cuando pasen los turistas. A veces no ves nada de nada, o sea ningún animal famoso jejejeje por ejemplo (por suerte) no nos cruzamos con ninguna anaconda, ninguna tarántula y como dije antes no pescamos ni una sola piraña. No me seais repelentes y pilléis un enfado descomunal con el pobre guía ( solidaridad entre compañeros de profesión jejejeje) repito estáis en un medio natural, no en un parque de atracciones!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y hasta aquí llegan las aventuras brasileñas, que volverán algún día, me falta mas de medio país por conocer!!!!!!!!!!!!!!!!!!